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El ánimo es esencial, el triptófano también

Buen ánimo, no estrés, armonía… ¿Suena bien no? Como música para nuestros oídos…

Herramienta poderosa donde las haya, nuestro sistema nervioso es el responsable de la perspectiva que le damos a la vida en general y a las dificultades en particular. Hoy aportamos unas pequeñas pinceladas para nutrir y fortalecer nuestro SNC desde la dieta.

El título de este post es literal, el Triptófano es un aminoácido esencial en nuestro organismo, esto significa que no puede ser sintetizado, debemos de aportarlo a través de la alimentación junto con Vitamina B6 y Magnesio. La falta de esta sustancia puede dar lugar a estados emocionales más irritables, ansiedad, irregularidad en el apetito, falta de deseo sexual y dificultad a la hora de conciliar el sueño.

Además de lo ya mencionado, éstas son 3 buenas razones para mantener los niveles altos:

  • Contribuimos a la formación propia de proteínas, imprescindibles para cualquier ser vivo: humanos, vegetales y animales.
  • Esencial para la fabricación de la serotonina, un neurotransmisor que equilibra el sistema nervioso para combatir estados de estrés, miedo o angustia.
  • Estimulamos la glándula pineal para que segregue melatonina, hormona precursora de los ciclos sueño-vigilia.

¿Y dónde se encuentra el triptófano? Apunta estos alimentos en tu próxima cesta de la compra:

  • Legumbres: garbanzos, lentejas, alubias, soja.
  • Frutos secos: nueces, avellanas, almendras, pistachos, castañas, cacahuetes.
  • Lácteos (preferiblemente desnatados o bajos en grasas). El yogur y el queso en menor cantidad.
  • Cereales integrales: en mayor proporción avena y arroz.
  • Pavo y pollo son los más recomendados en el terreno de las carnes.
  • Salmón y atún que además aportan grasas muy saludables debido al omega 3.
  • Huevos: en cualquiera de sus versiones, pero duro y sin aceite es la más saludable.
  • Frutas: en concreto plátano, banana y aguacate. Piña y ciruela en menor proporción.
  • Verduras: brócoli, espinacas, zanahorias.
  • Alga espirulina.
  • Cacao puro o chocolate negro (no menos del 70%)
  • Semillas: sésamo (ajonjolí), calabaza, girasol.

No hay excusa, por suerte disponemos de una gran variedad en nuestra dieta mediterránea en la que no nos resulta nada difícil adquirir estos alimentos, simplemente debemos de incorporar sino todos, alguno de ellos como un hábito diario o por lo menos semanal. A mayor frecuencia, mayor beneficio.

¡Qué aproveche!

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