Blog

Inquilinos un tanto especiales…. ¡los ácaros!

Aunque no nos guste, los ácaros forman parte de nuestro día a día, de hecho, hay 50.000 especies conocidas y se estima que, entre 100.000 y 500.000 están todavía sin clasificar. Son invisibles al ojo humano ya que su tamaño es microscópico, entre 0.2-0.5 mm.

Hoy hablaremos de los que habitan, sobre todo, en nuestro hogar, en lugares como laIns mantas, alfombras, moquetas, cojines, peluches, cortinas, almohadas, colchones, etc.

Por qué los encontramos en estos lugares?

Porque se alimentan de fibras textiles, cabello, piel muerta, polvo, deshechos alimentarios… y como todos los microorganismos necesitan unas determinadas condiciones para hospedar nuestra casa, así que, aunque no podamos eliminarlos completamente, os damos los siguientes consejos para que nuestro entorno y, en concreto, nuestro dormitorio estén lo más desinfectados posible:

 

– Ventilar el dormitorio 1 hora diaria como mínimo: al refrigerar nuestra habitación eliminamos la condensación por calor, los ácaros se reproducen entre el 60-80% de humedad.

– Utilizar fundas protectoras, tanto para las almohadas como para el colchón. Han de ser desenfundables, pues debemos de lavarlas con la mayor frecuencia posible, si podemos igual que la ropa de cama, una vez a la semana.

– Pulverizar con cierta frecuencia todos los espacios de la casa, cortinas, sillones, sábanas y demás tejidos con una mezcla de 200 ml. de agua y unas 4-5 gotas de aceite esencial de lavanda o árbol de té. (Recomendamos la lavanda sobre todo para el dormitorio, como explicaremos en siguientes blogs, es muy utilizada en aromaterapia para conciliar mejor el sueño).

– También podemos hacer uso de los productos anti-ácaros que encontramos en el mercado.

– Aspirar en lugar de barrer, así evitamos que los residuos queden en el ambiente. Si tenemos pensado comprarnos una aspiradora, hay determinadas marcas que disponen de filtros HEPA, específicos para ácaros.

– Limpiar el polvo con una bayeta húmeda por la misma razón que el punto anterior.

– No mantener una temperatura excesiva en la habitación, sobre todo porque en invierno podemos abusar de la calefacción y recordemos que estos bichitos se reproducen entre los 20-25 grados.

– Podemos guardar la ropa de otras temporadas, mantas, edredones o colchas en cajones herméticos.

– Si tenemos animales domésticos, consultar con nuestro veterinario los productos disponibles para tener controlados éstos y otros posibles parásitos en piel y pelo animal.

 

Normalmente estos diminutos organismos son inofensivos para el ser humano, pero ¿y las personas que desarrollan una alergia a los ácaros? Pues con más motivo deben de mantener una extrema higiene en estos hábitos, pues los síntomas durante la noche o también por el día pueden ser: tos, picor en los ojos y en la piel, irritación cutánea, fatiga, congestión nasal, que podrían derivar por ello en un mal descanso. En estos casos los lavados de la ropa de cama deberían hacerse a una temperatura no inferior a 60 grados y con bicarbonato de sodio o vinagre, es una manera extra antiséptica para combatirlos. Si disponemos de secadora también es una excelente opción.

 

Como dato “bastante curioso” al cabo de los dos años, nuestros equipos de descanso pueden llegar a tener hasta un 10% de su peso en ácaros y sus desechos. Es por ello que recomendamos estas prácticas de higiene y la renovación en sus materiales con mayor frecuencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *